Seguidores

jueves, 25 de julio de 2013

La infidelidad.

La infidelidad la tomamos a veces como algo tan común, como algo tan simple. Pero no es así. Muchos dicen que los motivos se pueden esconder en no estar del todo conformes y en buscar afuera, lo que en la misma relación no se consigue. ¿Estaría bien que con cada cosa que no estemos de acuerdo en una relación vayamos a traicionar a nuestra pareja por ahí? No, creo que el error no está en la pareja, si no que en cada persona. Si no tenemos valor para decir lo que pensamos, lo que no va bien, en lo que estamos disconformes, entonces no podemos formar parte de una relación, no podemos realizar todas las cosas de a dos. Y es mejor abrirse antes que lastimar a una persona, a esa persona que le dijimos "te amo" "me importas" en un momento, en otro estamos demostrándole completamente lo contrario. Hagamos que valgan nuestras palabras. Si realmente existiera el amor en esa pareja jamás hubiera existido una traición. Si alguien es infiel, es porque está disconforme con una parte de si mismo, una parte que quiere tapar o simplemente una parte que no fue del todo conocida. Quizás es porque esta persona conoció el amor de esa manera. O quizás jamás lo conoció.
Hay otros motivos por los que las personas acuden a ser infieles antes que resolver sus propios problemas, tratando de huir de lo que según ellos eligieron. Y ahí está el problema, si elegimos, queremos y sentimos que queremos estar con una persona ¿Por qué seguimos buscando a alguien más? ¿Por qué se busca herir, lastimar y engañar a la pareja? La persona que traiciona en el momento no se da cuenta del daño que causan, no se pone en el lugar del otro para pensar siquiera un segundo en la reacción de esa persona. No se pone siquiera a pensar que mientras la otra persona está dando todo, la persona que es infiel está tirando a la basura todo lo que se construyó, inclusive la confianza que es la base en una relación. 
Y un motivo más que sería bueno aclarar, que muchas veces, se creen mejores personas por hacerlo. Creen que son más que otro por andar con más de una persona a la vez. Ven placer en causar daño, o simplemente no les importa tanto como ellos afirmaban. Y eso también es un problema, quizás más grave, al no sentirse culpables.
Más allá de todo esto, considero a la infidelidad una patología en una persona. Es un problema donde no valoramos, o no sabemos darle un valor definido a cada persona en nuestra vida. Es donde no se conocen las reglas ni el significado de amar. Es donde no tenemos códigos y no sabemos ser leales en una pareja... Ojalá todos entendieran, que no hace falta buscar afuera lo que en algún momento tuvimos dentro de una relación. La felicidad la llevamos dentro, no está en nadie más que en nosotros. Y si tenemos algún problema o disconformidad con nuestra pareja, lo primero es la comunicación, si vemos que el problema o la disconformidad sigue, entonces tendríamos que optar por hacer lo correcto, y ponerle un fin a esa relación; una relación donde los dos deben ser iguales, los dos deben sentirse conformes con lo que tienen, y los dos deben amar, poniéndose en el lugar del otro, porque amar es eso. Y cuando al fin encontremos una relación así, la infidelidad no va a ser un problema, sino que cada uno sabe que no existen ojos ni corazón para otra persona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario