"Hasta que no hayas amado a un animal, una parte de tu alma permanecerá dormida"
No hay ser más hermoso, más comprensivo y más sensible que un animal. ¡Cuánto tenemos para aprender de ellos! Hay veces que los humanos tenemos un corazón de piedra al lado de ellos, hay veces que necesitaríamos de más sensibilidad. Y lo más irónico de todo, es que somos animales, lo único que nos hace humanos, es la capacidad del razonamiento, que pocas veces la utilizamos, entonces... ¿Qué nos distingue?
Desde chica aprendí que los animales también deben tener derechos, que muchas veces no tienen, aprendí que ellos no pueden comunicar lo que sienten y quieren con palabras, por eso hay gente que ayuda a que sus derechos se den a conocer y se respeten. Aprendí y los admiré, simplemente porque son diferentes, pero en el fondo, tan iguales a nosotros en tantos aspectos... Y desde ese momento me siento mal si veo que abandonan un animal en la calle, y tiene que soportar el frío y la lluvia, el hambre y la sed, buscando en la basura comida, y un techo donde pasar la noche. Me indignan y les deseo lo peor a las personas, que ni siquiera puedo llamarlas así, por matar a un animal por diversión o sin justificación, que en realidad ninguna muerte la tiene. No podemos decidir sobre la vida de un animal, ellos también deben tener el derecho de elegir vivir. La mayoría piensa que por ser animales no piensan, no sienten... y se equivocan totalmente. Ellos sienten el sufrimiento tanto como nosotros. Ellos son capaces de pensar, son más inteligentes, inclusive, que algunas personas. Un animal puede sentir, puede crecer, puede amar. Un animal puede actuar tanto por instinto como por algo llamado sentimientos. Un animal nos puede hacer sentir completos, nos puede hacer sentir paz. Nos puede hacer sentir únicos, queridos, buenas personas.
Ojalá todos entendieran que el mundo debe cuidarse, pero también ellos, que son tan importantes en el mundo y en la vida de tanta gente. Muchos animales ocupan espacios vacíos humanos, ¿Quién le agradeció alguna vez a su perro por recibirlo moviendo la cola y feliz de la vida porque su dueño llega a casa? ¿Quién le agradeció a su mascota cuando después de retarlo, se hecha a sus pies si el siente que su dueño está triste? ¿Quién le agradeció por su manera de demostrarnos lo importante que es para ellos cualquier gesto? ¿Quién les agradeció por formar parte de nuestra vida, y disfrutar cada momento que pasan junto a nosotros? ¿Quién les agradeció aceptarnos como somos, aguantarse todos nuestros defectos, y seguir estando a nuestro lado? ¿Quién le agradeció a su mascota por no abandonarlo nunca? Tantos agradecimientos se merecen, y como se merecen un "Gracias" también se merecen tener una buena vida. Toda mascota se merece un techo, comida, agua, y mucho amor. Luego, ellos hacen el resto. Se aparecen y cambian nuestra vida por completo...
Escuché una vez una frase: "Sucede que cada vez que pierdo un perro, se lleva un pedazo de mi corazón con él. Y cada perro que entra en mi vida me regala un trozo del suyo. Si logro vivir lo suficiente, todas las partes de mi corazón serán de perro y llegaré a ser tan generoso y bueno como lo son ellos". La leí y dije que tenía razón. Que jamás llegaremos a ser tan buenos y generosos como ellos. Jamás dejaremos de lado nuestras diferencias, y daremos amor a cambio de nada. Jamás todos haremos eso, siempre habrá peleas y malos entendidos. Siempre habrá alguien con maldad. Si existen personas con maldad, y educan a su mascota con maldad, siempre habrá problemas, y nunca habrá paz. Siempre seremos humanos, y siempre los acostumbraremos a ellos a nuestra forma de ser, sin adaptarnos a como son ellos, que es lo que tendríamos que hacer, para ver la vida con la misma felicidad que ellos, para aprovechar cada momento, para dar amor incondicionalmente... Eso es lo malo de no ser animales.

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