No soy dueña de tus ganas de besar, ni de los motivos que tendrás para ignorarme. No soy dueña del pasado que quemó ideas locas en tu disco duro. No soy dueña de la posibilidad de acercarme un poco a tus anhelos. Si pudiera ser la dueña de un mensaje en clave Morse cuando vas a parpadear. Si me abrieras una puerta del presente, le darías un motivo a mi futuro. Dueña de todo cuando sueño y de nada cuando tengo. Paupérrima miseria de enamorarme así, de ti que no lo estás de mi. Dueña de todo cuando sueño y de nada cuando tengo. Es vivir entre acertijos haciéndole cosquillas a estas ganas de llorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario