Creo que cuando uno encuentra el amor, encuentra la parte que nunca conoció de sí mismo. Cuando uno encuentra realmente a la persona que lo hace feliz de todas las maneras posibles, es cuando más tranquilidad encuentra consigo mismo. Cuando una persona se enamora, todos sus miedos se van... Todos menos uno.
El miedo de perder a la persona que tanto queremos a nuestro lado. Ese miedo de realmente el amor no dure para siempre, que todo de alguna forma u otra termine. Es duro imaginarnos la vida sin la persona que amamos. Es difícil imaginarnos siguiendo nuestras vidas normalmente sin su presencia...
Hay personas que hacen lo posible por alejarse totalmente de los problemas que puedan terminar con su relación, tanto que hasta dejan que los lastimen, dejan que las cosas simplemente pasen, esas cosas que normalmente arruinarían una relación, pero lo hacen simplemente porque no quieren perder a esa persona, porque sienten un amor inmenso, y por supuesto, la idea fija de que la otra persona va a cambiar, se va a dar cuenta de sus errores, y todo va a volver a estar bien. Y francamente, pensar eso es un gran problema. Nadie que nos ama nos lastimaría. Creo, también, como un pensamiento propio, que ninguna persona deja de ser como es. Si una persona comete un error, es porque en algún momento, pensó que eso estaría bien, es porque en un momento, por lo menos en un segundo, no le importó la relación, no se puso en la mente ni en el corazón del otro. O simplemente, esa es su forma de amar; no saber respetar, valorar ni demostrar...
Una persona que verdaderamente ama, está con nosotros pese a todo. Una persona que realmente está enamorada, jamás lastimaría, ni sería infiel, ni mucho menos sentiría deseos de estar con otra persona. Y es por eso que cuesta, y mucho encontrar una persona que sienta eso. Pero... ¿Qué pasa cuando lo encontramos? ¿Qué pasa cuando nos demuestran que todo va bien? Estamos ahí, mirando a esa persona, mientras de repente, sentimos algo dentro nuestro. Nos sentimos tristes por un segundo. Porque pensamos... ¿Cómo se vive sin esa sonrisa? ¿Cómo seguiría mi vida sin sentirme tan feliz como ahora? ¿Qué pasa si esto alguna vez se termina?.
Y de nuevo volvemos a la pregunta: ¿El amor dura para siempre? Sentir este miedo, esta intranquilidad, nos hace hacer cosas para jamás llegar a eso, para que la relación siga intacta. ¿Se puede? ¿La relación sigue intacta después de meses, años? Algunas, muy pocas. Solamente los que se aman más allá de todas las dificultades que puedan atravesarse en el camino. Aquellos que sólo se preocupan por conquistar día a día a la persona que ya tienen a su lado. Aquellos que tienen la paciencia, la madurez y el amor para ponerse los zapatos del otro, apoyarlos hasta en los peores momentos y jamás olvidarse de que ahora son dos, que son un equipo y tienen que luchar por llegar a la meta, juntos. A todos nos gustaría que las cosas fueran así, pero lo vemos lejos. Sin pensar que si se le pone voluntad, y realmente amamos a esa persona tanto como para estar dispuestos a pasar toda una vida juntos, se puede. Y sí, realmente, en esos pocos casos, el amor dura para toda la vida...
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